1 · Preparación preliminar de los elementos de estudio
Los elementos de interés se definen con el cliente y sus muestras se preparan para el laboratorio. Se captura el espectro de referencia de cada objetivo frente al fondo natural, que fija la referencia atómica empleada en todas las etapas posteriores.
2 · Adquisición de imágenes satelitales
La imagen satelital multisensor capta la respuesta espectral del terreno en bandas de infrarrojo lejano, ultravioleta, microondas y visible. La cobertura escala desde decenas de km² hasta 50.000 km² por proyecto, totalmente en remoto, sin cuadrillas de campo y sin permisos.
3 · Transformación espectral
Los datos espectrales en bruto se transforman para aislar la firma atómica del elemento objetivo y rechazar el ruido circundante. Aquí es donde una imagen amplia se convierte en una señal específica del elemento.
4 · Amplificación RMN en laboratorio
Mediante materiales propietarios y un filtro de gel sintonizado al Elemento de Interés, la señal se amplifica en condiciones controladas: una réplica litosférica controlada con irradiación gamma. La salida es presencia, profundidad y concentración. La misma física funciona para hidrocarburos, agua, CO₂ y minerales.
5 · Inteligencia de negocio y entregables
- Mapas de contorno de anomalías y perfiles de profundidad/espesor.
- Secciones transversales esquemáticas y geometría 3D.
- Discriminación de fluido y contenido; estimaciones de presión y recurso.
- Puntos de perforación recomendados y priorizados.
Cinco etapas, totalmente en remoto: de la órbita a las coordenadas de perforación.
Lo que identifica — y lo que no sustituye
El proceso identifica hidrocarburos, minerales y agua en profundidad, con geometría del reservorio y discriminación de fluido. No sustituye la sísmica ni la perforación de confirmación: las prioriza y reduce, y actúa como el primer paso inteligente y el mejor complemento sísmico.
← Volver a todos los artículos